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Seguridad y salud para el viaje

Obtenga más información sobre cómo organizar su viaje con antelación si tiene un problema de salud y descubra cómo creamos el entorno más seguro posible para nuestros pasajeros.

Problemas de salud a bordo

Los viajes en avión no afectan a la salud de la gran mayoría de los pasajeros. Pero antes de viajar en uno de nuestros vuelos, puede que le interese saber más sobre los posibles efectos siguientes.

Los pasajeros que viajen a un destino con una diferencia horaria de varios husos horarios probablemente sufran desfase horario, ya que el ritmo circadiano del cuerpo solo es capaz de reajustarse a sí mismo a un ritmo de 1 hora por día. Para la gran mayoría de las personas, el ciclo circadiano tiende a ser ligeramente más largo que 24 horas. Esa es la razón por la cual la gran mayoría de las personas tienen menos problemas cuando viajan hacia el oeste (el día se alarga) que volar al este (el día se acorta). Los síntomas más comunes del desfase horario son la fatiga, los dolores de cabeza, el insomnio y los problemas de apetito.

No hay ninguna cura para el desfase horario, pero puede aplicar lo siguiente para minimizar sus efectos:

  • El desfase horario puede empeorar por la falta de sueño antes de viajar, por lo que es importante descansar lo suficiente la noche antes de su vuelo.
  • Si va a realizar un viaje muy corto (48 horas o menos), puede que sea más conveniente seguir el huso horario de su país de origen, que intentar ajustarse al huso horario local.
  • Coma ligero y a las horas locales.
  • Evite tomar bebidas con cafeína durante 4 horas y bebidas alcohólicas durante 2 horas antes de ir a dormir para prevenir las interrupciones del sueño.
  • Intente dormir a las horas locales y haga siestas cortas durante el día si está cansado.
  • Para los viajes hacia el oeste, quedarse despierto con exposición a las luces a última hora del día ayuda a retrasar la aparición de la somnolencia.
  • Para los viajes hacia el este, levantarse temprano con exposición a las luces ayuda a promover la somnolencia a última hora del día.

La radiación cósmica es una forma natural de radiación ionizante que viene del sol y de las galaxias fuera del sistema solar. La atmósfera y el campo magnético terrestres protegen considerablemente a la Tierra de la radiación cósmica. Las personas que viajen en un avión pueden estar más expuestas a la radiación ionizante, ya que nuestra atmósfera terrestre proporciona una menor protección de la radiación cósmica en las típicas altitudes de crucero de los aviones comerciales. La exposición también se incrementa al mismo tiempo que el trayecto del vuelo se distancia del ecuador. Por lo tanto, la dosis de radiación variará según los vuelos y su origen, destino, ruta, nivel de altitud medio de ese vuelo y la actividad solar del momento.

Todo el mundo está expuesto a la radiación ambiental a nivel del mar, la cual puede provenir del medioambiente local, comida y bebidas, exposición médica o materiales de construcción. En dosis altas, la radiación puede ser dañina. Sin embargo, las dosis recibidas en las altitudes que se alcanzan durante el vuelo se consideran muy bajas. Los miembros de tripulación de cabina y los viajeros frecuentes reciben una exposición adicional debido al tiempo extra que se encuentran en altitudes de crucero.

 

Efectos sobre la salud de la radiación cósmica

El cáncer es el problema de salud principal que se ha asociado con una dosis baja de radiación ionizante. Como los viajes en avión suponen una exposición más alta a la radiación ionizante, también se supone que el riesgo a desarrollar un cáncer incrementa. Pero ese mayor riesgo es extremadamente pequeño. Tome como ejemplo a una persona que hace viajes de ida y vuelta de Hong Kong a Nueva York cada 2 semanas durante 20 años. El riesgo de que muera a causa de un cáncer es entre un 23,11 % y un 23,14 %.  Dado que el porcentaje de muerte por cáncer natural se encuentra en un 23 % en la mayoría de los países desarrollados, esto significa que ese mayor riesgo supone un incremento del 0,5 %, lo que mucha gente consideraría probablemente aceptable.

También se han planteado dudas sobre los efectos de la radiación cósmica en mujeres embarazadas y la salud del feto. Según los conocimientos actuales, la dosis de radiación limitada que se recibe durante un viaje en avión cuando se está embarazada supone un riesgo mínimo sobre el feto.

 

Radiación cósmica durante el vuelo

La dosis de radiación se mide en millisieverts (mSv). La gran mayoría de nuestros vuelos comienzan o finalizan en latitudes bajas, por lo que tenemos suerte en ese sentido en comparación a otras aerolíneas que se emplazan en latitudes más altas. Se puede obtener una estimación de la dosis de radiación para un determinado vuelo en sitios web como el siguiente:

http://www.faa.gov/data_research/research/med_humanfacs/aeromedical/radiobiology/cari6/download/

Este es un ejemplo que se ha calculado a través de programas informáticos:

De Hong Kong a Nueva York (en la época de mayor actividad solar del año): 0,0688 mSv

De Nueva York a Hong Kong (en la época de mayor actividad solar del año): 0,0619 mSv

De Hong Kong a Nueva York (en la época de menor actividad solar del año): 0,0938 mSv

De Nueva York a Hong Kong (en la época de menor actividad solar del año): 0,0817 mSv

 

Directrices sobre los límites de las dosis de radiación

En general, las agencias internacionales involucradas en la protección radiológica recomiendan unos 20 mSv al año para la exposición ocupacional en los vuelos comerciales (por ejemplo pilotos y tripulación de cabina), y 1 mSv al año para el público general en los vuelos comerciales (incluidas las pasajeras durante los periodos de gestación).

En caso de emergencias médicas, tenemos un acuerdo con MedAire, Inc. de Phoenix, Arizona para que proporcionen el servicio de telemedicina MedLink a los miembros de tripulación de cabina. MedLink proporciona asesoramiento de médicos de todas las grandes especializaciones a cualquier hora del día. Si un avión tiene que desviarse para que un pasajero reciba atención sanitaria inmediata por parte de un especialista, MedLink dispone de una base de datos de más de 5000 aeropuertos, recursos internacionales para la atención sanitaria de emergencia y además gestionará la admisión del pasajero y el seguimiento adecuado.

Nuestros aviones están equipados con botiquines médicos completos y desfibriladores para el uso de los miembros de la tripulación de cabina. También disponemos de una pequeña cantidad de oxígeno a bordo de emergencia para el uso de pasajeros con dificultades respiratorias. Aun así, si usted sabe que padece algún tipo de problema respiratorio, informe sobre ello a nuestra oficina de reservas por adelantado, ya que puede que se necesite más oxígeno. Por razones de seguridad, los pasajeros no pueden viajar con sus propias botellas de oxígeno a bordo.

Los mareos son causados por el desajuste entre los sentidos de la vista y del equilibrio que siente el cuerpo; pueden empeorar al atravesar turbulencias. La sensación de mareo se puede aliviar manteniendo su mirada fija en un objeto inmóvil. Si padece mareos, intente conseguir un asiento en la ventanilla, ya que el hecho de poder fijar su mirada en el suelo, el mar o el horizonte, puede ayudar. También es recomendable conseguir un asiento en medio del avión, cerca de las alas. Hay bolsas para el mareo disponibles a bordo. Disponemos de varios medicamentos sin receta, por lo que recomendamos a los pasajeros que consulten a su médico o farmacéutico qué medicina es la más adecuada para ellos.

No se permite fumar en ninguno de los vuelos de Cathay Pacific, por lo que el nivel de contaminación atmosférica es mucho más bajo que el de la mayoría de las ciudades. Se añade aire fresco al aire reciclado a través de filtros muy finos que eliminan el polvo, los virus, los hongos y las bacterias, y además se distribuye desde la parte superior de la cabina y se extrae a nivel del suelo para deshacerse de cualquier partícula hacia abajo, lejos de la zona de respiración.

El aire de la cabina es de baja humedad, pero no más baja que en muchas partes del mundo, especialmente en las regiones desérticas. Esto no causa ningún problema para la gran mayoría de los pasajeros, pero hay pasajeros que sufren un ligero malestar al secárseles la piel, ojos y nariz. En estos casos pueden ser de ayuda las cremas hidratantes, pulverizadores de agua y colirios. La gran mayoría de los pasajeros que utilizan lentes de contacto no sufren ningún tipo de problema durante el vuelo, pero algunos experimentan malestar, por lo que prefieren llevar gafas en su lugar.

Siempre consideramos la salud y seguridad de nuestros pasajeros y empleados como la prioridad principal. Es por eso que disponemos de varios procedimientos para asegurar que estamos preparados por si se produce un brote de una enfermedad contagiosa.

 

Proteger a los pasajeros

Todos los pasajeros que sufran una enfermedad contagiosa que pueda suponer una amenaza directa deberán superar un control médico. Si la enfermedad del pasajero supone un riesgo significativo para la salud y la seguridad de otros pasajeros o los miembros de tripulación de cabina, puede que no se le acepte a bordo hasta que el riesgo se haya eliminado. Disponemos de ciertos procedimientos para ayudar a los miembros de tripulación de cabina, en el caso de que algún(os) pasajero(s) a bordo tenga(n) cualquier tipo de infección. Nuestras directrices cumplen con las directrices establecidas por la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el control y la prevención de enfermedades de Estados Unidos, específicamente para el personal de aerolíneas y pasajeros.

 

Higiene de cabina

Mantenemos los más altos estándares de limpieza y desinfección de nuestras cabinas, asientos, cocinas y lavabos de los aviones. Nuestros procedimientos de limpieza cumplen las directrices publicadas por varias autoridades sanitarias y reguladoras internacionales.

 

Aire limpio

Utilizamos sistemas con filtros de alta eficiencia de partículas de aire (HEPA, por sus siglas en inglés) que son capaces de filtrar hasta el 99,999 % de partículas de polvo y contaminantes del aire, asegurando así la mejor calidad del aire posible en cabina.

 

Otras medidas

Continuamos revisando y mejorando todos los procedimientos sanitarios conforme a las directrices publicadas por autoridades sanitarias y reguladoras de la industria.

Impulsamos la concienciación sobre la salud pública entre nuestro personal con prácticas, como la campaña de vacunación contra la gripe, charlas de expertos en la materia y noticias frecuentes de nuestro departamento Médico sobre enfermedades contagiosas, así como consejos sobre salud.

Saber y entender cómo afecta la presión al cuerpo durante un vuelo puede ayudarle a disfrutar de un viaje más cómodo. Los vuelos de pasajeros suelen alcanzar grandes altitudes y, a pesar de estar presurizados, no es posible mantener la presión del nivel del mar. La gran mayoría de los aviones mantienen una presión equivalente a la de entre los 6000 y los 8000 pies sobre el nivel del mar. Cuando la presión se reduce, los gases se expanden, con un 20 % de aumento de volumen del nivel del mar a 8000 pies.

 

Evite tomar bebidas y alimentos que contengan gases antes de volar

El propio cuerpo ya contiene una gran cantidad de gas, incluidos los gases que se forman en el estómago y los intestinos durante la digestión. El aumento del gas estomacal o intestinal puede provocar malestar, por lo que es mejor evitar tomar comidas y bebidas antes de su vuelo que generen gases, como por ejemplo alubias, col, bebidas carbonatadas o cerveza.

 

Trague saliva o bostece para aliviar sus oídos

El aire en la cavidad del oído medio también se expande y se contrae con los cambios de la presión atmosférica. Si la presión no es igual en las dos partes del tímpano, se dilatará, por lo que causará dolor o pérdida temporal de la audición. La presión del oído medio se puede estabilizar tragando saliva o bostezando, lo que básicamente permite que el aire vaya desde la trompa de Eustaquio hasta el espacio detrás de la nariz (rinofaringe). La trompa normalmente se colapsa, pero se puede desatascar rápidamente cuando traga saliva o bosteza. Pero conforme el avión desciende y la presión aumenta, la presión relativamente más baja en la trompa tiende a mantenerla colapsada y resulta en una presión negativa en el oído medio que causa malestar o dolor.

Para desatascar la trompa se puede tragar saliva, bostezar o realizar la maniobra de Valsalva (cerrar la boca, apretar las fosas nasales y soplar para restablecer la presión en la boca y la nariz) o la maniobra de Toynbee (cerrar la boca, apretar las fosas nasales y tragar saliva).

 

Trate cualquier congestión nasal

Los senos son cavidades llenas de aire en los huesos de la cara y el cráneo que están conectados a la rinofaringe mediante pequeños orificios. Si estos orificios se obstruyen por una congestión nasal, puede resultar en un dolor considerable cuando se experimenten cambios de presión. La maniobra de Valsalva puede ayudar, pero es mejor no volar con congestión nasal, catarros, alergia al polen o sinusitis. Sin embargo, si necesita volar, use un espray descongestionante antes de despegar y antes de empezar a descender para prevenir el problema.

 

Espere tras un tratamiento dental

El dolor que se experimenta cuando se asciende también puede ser resultado del gas bajo un empaste nuevo o por una cavidad dental o absceso. Por ello se recomienda no viajar durante las 24 horas después de un tratamiento dental o si padece problemas dentales recurrentes.

Descargo de responsabilidad

Cathay Pacific proporciona la información anterior solo con fines informativos. Ninguna persona puede utilizar, copiar o republicar este contenido excepto cuando Cathay Pacific lo autorice expresamente. Cathay Pacific ha revisado cuidadosamente el contenido y ha dado los pasos razonables para verificar su exactitud. No pretendemos que el contenido sobre el tema sea completo y las personas que tengan un interés especial no deberían basarse exclusivamente en este texto. Tampoco debe utilizarse como sustituto de consejos médicos. Recomendamos encarecidamente a cualquier persona interesada que busque asesoramiento profesional cualificado (médico o de otro tipo) ante cualquier preocupación que tenga sobre los temas que aquí se tratan.

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